Hipotermia
Se produce cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que lo genera, algo que puede ocurrir también en primavera o con viento y humedad. Se previene con capas de abrigo, ropa seca de repuesto y alimentación regular. Los temblores intensos, la torpeza y la confusión son señales de alerta.
Golpe de calor
Un aumento excesivo de la temperatura corporal que puede resultar grave. Se evita evitando las horas centrales del día, bebiendo con frecuencia y descansando a la sombra. Si aparecen mareos, piel muy caliente o desorientación, se debe llamar al 112.
Mal de altura
Afecta a algunas personas por encima de los 2.500 metros. Dolor de cabeza, náuseas y fatiga son síntomas iniciales. La medida más importante es no ascender más y descender si no mejoran.
Lesiones musculares y articulares
Esguinces, sobrecargas y tendinitis son las lesiones más comunes. Se reducen con calentamiento, progresión gradual de la carga y calzado adecuado al terreno.
Deshidratación
El cansancio, los calambres y la orina muy oscura pueden indicarla. Se previene bebiendo de forma regular y reponiendo electrolitos cuando el esfuerzo es prolongado.
Picaduras y mordeduras
Avispas, garrapatas y, en menor medida, víboras. Conviene llevar repelente, inspeccionarse tras la jornada y conocer el protocolo de actuación de los servicios de salud locales.